¿Todavía no conocéis el gran símbolo barroco de Lisboa? Con esta entrada al Panteón Nacional de Portugal podréis visitarlo a vuestro aire. ¡Su mirador ofrece además unas magníficas panorámicas del río Tajo!
¿Por qué visitar el Panteón Nacional de Portugal?
Situado en el Campo de Santa Clara, una preciosa plaza lisboeta que se erige en una colina sobre el Tajo, el Panteón Nacional de Portugal es una de las grandes joyas barrocas de la capital lusa.
Con esta entrada podréis visitar a vuestro aire el interior del panteón. Se trata de un monumento del siglo XVII que, en sus orígenes, fue la iglesia de Santa Engracia. No fue hasta 1916 cuando este imponente templo de color blanco pasó a albergar los restos de las personalidades más destacadas de Portugal.
Dentro de esta magnífica construcción, os quedaréis asombrados por sus revestimientos de mármol. Además, seguro que vuestra vista se dirige inevitablemente hacia el techo. Y no es para menos, ya que el cimborrio del Panteón Nacional de Portugal es uno de los más espectaculares del país.
Bajo esta gran cúpula reposan los restos de distintos presidentes de la República portuguesa como Manuel de Arriaga o Sidónio Pais. También descansan aquí otras celebridades como el mítico futbolista Eusébio da Silva Ferreira o la famosa cantante de fado Amália Rodrigues.
Además, en el panteón encontraréis varios cenotafios de héroes portugueses, es decir, tumbas vacías o monumentos funerarios erigidos en su honor. Los más destacados son los dedicados a personajes tan relevantes como Vasco da Gama, Enrique el Navegante o Luís de Camões.
El mirador del panteón ofrece además unas extraordinarias panorámicas del centro histórico de Lisboa y de la ribera del río Tajo.